Tres cosas que deben cambiar en el sector inmobiliario en 2019

Adivinar lo que va a pasar en el futuro es difícil, o en la mayoría de casos, imposible. En cambio, cambiar en el futuro las cosas que no nos gustan del presente, y las cuales, dependen de nosotros, sí es posible. Por ello, hemos hecho un repaso con nuestros amigos de Inmotasa (una agencia especializada en el sector inmobiliario en Murcia, Molina de Segura y  Ceutí) a los males actuales que rodean al sector inmobiliario en la actualidad, para, ahora que el 2019 está ya asomándose en la vuelta de la esquina, saber lo que tenemos que cambiar con el objetivo de volver a ser una profesión en la que los clientes puedan confiar sin ningún tipo de reparo.

Los males del mercado inmobiliario en 2018 que debemos cambiar en 2019

Pensar en los propósitos de año nuevo están muy bien, pero lo cierto es que debemos esforzarnos desde ya y no esperarnos al 1 de enero para acabar con estos defectos, males, etc. (pónganle el nombre que quieran) que lastran la imagen y la salud del sector inmobiliario.

El papel de la mujer

Según un reciente estudio, las mujeres ocupan únicamente el 9% de los puestos de más responsabilidad. Este dato certifica que sigue existiendo un techo de cristal que bloquea y dificulta la entrada de la mujer a los altos cargos de dirección de las empresas inmobiliarias. Se trata de un porcentaje muy triste, más aún en pleno siglo XXI. El bajo número de directoras, delegadas… merece que hagamos cargo de conciencia para que comencemos a valorar el talento independientemente de su género.

Regular el mercado

Vale que el fin de nuestra profesión es, como en todas, ganar dinero, pero tenemos una gran responsabilidad. Tener una vivienda digna no es un lujo, es un derecho. Desde el renacer del mercado posterior a la crisis, el mercado no ha hecho más que inflarse poco a poco, mientras que las rentas, sobre todo, en el público más joven (que son al fin y al cabo, nuestros potenciales clientes) se han estancado. Vale que nuestro papel es de meros intermediarios en la mayoría de casos, pero si no ponemos remedio, nos acabaremos quedando sin trabajo en unos años.

Lavar nuestra imagen

Promotores, agentes, asesores… Todos ellos son (y somos) mirados con lupa por el cliente. La dura crisis ha hecho que hayamos perdido la confianza de gran parte del público, y por si fuera poco, las malas praxis de una minoría, el intrusismo y la corrupción que rodea a ciertos sectores de la industria inmobiliaria no mejoran precisamente nuestra imagen. Es hora de poner al cliente en el centro de nuestra estrategia, de ser transparentes, de asesorarle de la mejor manera y sobre todo, de mejorar nuestra formación diariamente para convertirnos en el mejor profesional posible.